91 542 28 00 Contactar arrow 02

 
  • LinkedIn
  • Twitter
  • Facebook
  • YouTube

ico intranet 

Obviamente la mayor parte de nosotros deseamos hacer bien nuestro trabajo, pero cuando invertimos cantidades exageradas de tiempo y esfuerzo sin conseguir un “producto” que nos resulte satisfactorio podemos encontrarnos ante un problema de perfeccionismo. 

¿Cuántas veces hemos revisado un trabajo obsesivamente antes de entregarlo por temor a que contenga alguna imprecisión o a que falte algún detalle?

Con el perfeccionismo aparece a menudo el miedo al fracaso y la búsqueda obsesiva de la excelencia, convirtiéndonos en esclavos de la tarea en lugar de enfocar la actividad como un paso más de nuestro proceso de aprendizaje.

Según el Centro McGraw para el Aprendizaje y la Enseñanza de la Universidad de Princeton el reto consiste en encontrar la medida adecuada  de esfuerzo que invertimos hacia la excelencia sin que esta misma se convierta en obstáculo para la consecución de nuestros objetivos. Los expertos recomiendan algunas estrategias prácticas para manejar el perfeccionismo:

Haz una lista de ventajas y desventajas de ser perfeccionista (por ejemplo, la autocrítica constante es un claro inconveniente).

  • Revisa tu empleo del tiempo. ¿Cuánto tiempo inviertes realmente en tus proyectos frente al tiempo que dedicas a preocuparte por ellos y a rehacer el mismo trabajo?
  • Prioriza, organiza y asigna un tiempo límite para cada actividad. Si el tiempo avanza sobre tu planificación, permítete pasar a la siguiente tarea.
  • Busca ayuda cuando te bloquees. El apoyo de los compañeros, profesores y tutores es un recurso muy útil cuando “entramos en bucle”. Cuando escribas un trabajo, en lugar de borrar párrafos, puedes ir guardando en un archivo paralelo “de cultivo” las ideas o frases que vayas cambiando. Tal vez puedas usarlo más adelante y ahorrar tiempo. Mantén expectativas realistas acerca de tus logros. Por supuesto que podemos aspirar a lo más alto, pero relativiza siempre según tu situación actual.

En definitiva, se trata de hacerlo lo mejor que puedas considerando tu rendimiento y el tiempo que tienes disponible, ¡no de hacer el mejor examen de todos los tiempos! Aunque parezca paradójico, reduciendo tu nivel de exigencia reducirás también tu nivel de ansiedad y en consecuencia posiblemente también tus resultados se beneficiarán.



Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. To find out more about the cookies we use and how to delete them, see our privacy policy.

  I accept cookies from this site.
EU Cookie Directive plugin by www.channeldigital.co.uk